ferroldondeyonaci.es

 Todo sobre Ferrol

     El tiempo para Ferrol   Galego    Contáctanos
 
 

MENÚ

Origen y evolución

Barrios antiguos

Barrios nuevos

La zona rural

Plazas y Monumentos

Museos y Bibliotecas

Edificios

Edificios Civiles
Construcciones Militares

Tradiciones

Deporte

El Naval

 

 
 
 
 
 

Edificios interesantes

de la construcción civil

Al tratarse de la realización de un proyecto tan amplio y complejo, la duración de las obras en el barrio da La Magdalena se prolongó en el tiempo, desde sus inicios a finales del siglo XVIII hasta la primera mitad del XX.

 La relativa lentitud de los trabajos no sólo dependió de los medios a emplear en aquella época, sino también de los vaivenes económicos que siempre afectaron  a la villa. Basta con señalar que pasaron más de veinte años, desde que se comenzó a explanar la Plaza de Dolores (Amboage), hasta que se comenzaron los trabajos para la del Carmen (Armas).

 Por consiguiente, es normal encontrar entre los edificios del barrio de La Magdalena, algunos que presente características de cada uno de aquellos siglos. El siguiente álbum fotográfico pretende aportar algunos ejemplos.

 Desde finales del XVIII hasta principios del XIX, se observa en las construcciones cierto desorden en la distribución de los huecos en algunas fachadas, especialmente en los laterales de los edificios de esquina, el empleo de cantería reforzando puertas, ventanas y esquinas, y una casi total ausencia de decoración.

 

 

Más fotos

 

  A partir de mediados del siglo XIX, el Ayuntamiento estableció unas normas que regulaban la disposición de los huecos en las fachadas, apareciendo edificios de distintos aspectos, que en su mayoría conservan la tendencia a consolidar una distribución, que se podría definir como ferrolana clásica, con tres aberturas por planta, con balcones, miradores y galerías. En la segunda mitad de este siglo, predomina una disposición de balcón central con miradores laterales en la primera planta y galerías en las superiores, aunque esta disposición se vio alterada algunas veces, con un balcón corrido en la primera planta o, en mirador central con balcones o ventanas laterales. También aparecen edificios con la planta baja toda de cantería.

 Edificios con balcón central o corrido en la primera planta:

 

                   Más fotos

          

Edificios con mirador central en alguna de las plantas:

                   Más fotos

          

Ya a principios del siglo XX, con el empleo de nuevos materiales y nuevas normas urbanísticas, se hace posible la construcción de edificios de tipo más monumental, especialmente en los cruces de las calles, que adquieren una importancia que antes no tenían. Abundan las formas redondeadas en las esquinas y el corte en chaflán en la planta baja para facilitar la entrada en los establecimientos comerciales. Muchos de los edificios más interesantes de la ciudad pertenecen a la primera mitad de este siglo y en algunos de ellos, los elementos decorativos son los principales protagonistas.

    

   

                                   

Más fotos

 

 

La segunda mitad del XX representa una etapa negativa en lo que respecta a la calidad urbanística de las construcciones. El interés económico se impone a la estética urbanística y, como resultado, la altura y el volumen de muchos de los nuevos edificios rompen la armonía con su entorno. Algunos no merecen demasiada atención, sin embargo otros presentan una indudable importancia arquitectónica.

      Más fotos

 

Fuera del barrio de La Magdalena, en el resto de la ciudad fueron apareciendo otros tipos de construcciones, entre las que se pueden encontrar edificios recientes que adoptaron la línea que se podría considerar como “clásica”.

 

                  Más fotos

 

En un grupo aparte podemos incluir edificios especiales, de titularidad pública o privada que destacan por su importancia arquitectónica

                      

Más fotos

 

 

Edificios interesantes

de la construcción militar

Teniendo en cuenta que el nacimiento de la villa de Ferrol fue debido a una decisión política con vistas a su dedicación a la construcción naval para la Armada, no puede extrañar a nadie que en ella se encuentren muchas construcciones de tipo militar, como fortalezas y baluartes defensivos, cerramientos de protección y acuartelamientos, hechos de cantería labrada, que fueron edificados de forma prioritaria, lo que justifica su antigüedad que data de los siglos XVI, XVII e XVIII. 

 

El ejemplo más sobresaliente de este tipo de edificaciones son las tres fortalezas que defendían la entrada de la ría, y que son conocidas como “castillos”: el de “San Felipe”, en la parte norte de la bocana, y los de “Nuestra Señora de la Palma” y el de San Martín, situados en la orilla sur, en frente al anterior, aunque este último, igual que muchas de las otras baterías que defendían la entrada, desaparecieron de su emplazamiento, hace ya muchos años, quedando solamente algunas ruinas.

 

Aunque el castillo de La Palma no pertenece al Municipio ferrolano, si no al de Mugardos, es necesario mencionar a los dos, como una parte esencial de la defensa de la entrada de la ría ferrolana.

 

La bocana de la ría con los dos castillos, vista desde mar abierto

Izquierda el castillo de San Felipe

Derecha el castillo de la Palma

   

La disposición de los tres castillos y de su armamento, cubrían de tal manera el acceso al canal de entrada, que hacían practicamente imposible el éxito de un ataque por mar. Además, estaba previsto cerrar la entrada con una gruesa cadena puesta entre San Felipe y San Martín, para dificultar aún más la entrada de buques enemigos.

 

      El castillo de San Felipe            

 

 El castillo de La Palma 

 

La defensa de la ciudad por el lado del mar estaba garantizada por gruesos muros y baluartes igualmente construidos de cantería, extraída de las canteras del Vispón y San Felipe en el mismo litoral de la ría.

 

Muro del Arsenal conocido como “La Cortina”, asumiendo el nombre genérico que se da a todos los construidos entre dos baluartes

  

Las puertas y las garitas de los centinelas, tenían especial relevancia en las construcciones defensivas.

 Puerta de entrada al Arsenal, con la vía del tren

 

El edificio que fue destinado a Cuartel de Instrucción de marinería, inicialmente conocido como “Sala de Armas” estaba rodeado de muralla. Hace algunos años, aquella muralla fue derribada y sustituida por una verja que permite contemplar el edificio en  toda su importancia.

 

 El antiguo Cuartel de Instrucción, o “Sala de Armas”

  

La puerta de entrada al Parque fue construida en el siglo XVIII y reformada en el XIX (1958) en el reinado de Isabel II. Sobre la puerta se puso el escudo de Felipe V, que estaba en el antiguo astillero de La Graña.

 

Puerta de entrada al Parque del Arsenal

 

Además del grueso muro y de las garitas de vigilancia, la entrada al Arsenal estaba protegida por un foso, que fue recuperado en parte.

 

Un extremo del muro con la garita y el foso

  

Las garitas son un claro testimonio de la gran calidad profesional de los canteros de aquella época.

 

 El otro extremo del muro, con la garita, al lado de la Puerta del Dique

  

Otra de las puertas importantes es la Puerta del Dique, que fue diseñada por Julián Sánchez Bort y construida en el siglo XVIII. Se trata de una puerta con arco de medio punto, incrustada en una torre de sección cuadrada terminada por una cúpula y campanario. Encima de la puerta hay un ático flanqueado por dos jarrones con guirnaldas. Y encima del ático, un gran escudo de armas del Rey Carlos III labrado en granito. Un poco más arriba del escudo, hay un reloj en cada una de las caras de la torre. 

 

La Puerta del Dique

  

Otra de las entradas al recinto del Arsenal, es la puerta de “Herrerías”, llamada así por ser el acceso a los importantes edificios del mismo nombre, donde se elaboraban las diferentes piezas de hierro de los barcos.

 Puerta de entrada a “Herrerías”

  

De las tres puertas marítimas que tenía la ciudad, Curuxeiras, San Fernando e Fontelonga, sólo se conserva esta última, en el barrio de Esteiro y al lado del cuartel de Dolores. Después de una importante tarea de limpieza y reconstrucción de las partes peor conservadas, hoy se puede admirar ese conjunto arquitectónico compuesto por la puerta, los  arcos la fuente y la subida.

 

La puerta de entrada desde el mar en Fontelonga

 

 

El arco principal de Fontelonga

 

 Los arcos de la fuente de Fontelonga

 

La subida desde la puerta de Fontelonga hasta Esteiro

  

El recinto del astillero también estaba rodeado de muralla, que en algún tramo ya fue derribada y sustituida  por una verja. La puerta más importante, que aún se conserva como monumento, es la de Carlos III, que fue reconstruida en 1857, sobre los restos de  la anterior, hecha a mediados del siglo XVIII.

 

La puerta de Carlos III, en el astillero

  

Tanto en el interior del Arsenal, como en el astillero de la antigua Bazán (hoy Navantia), existen edificios importantes, representativos de la construcción militar de aquella época.

Dentro del Arsenal Militar,  además del edificio de Herrerías  destacan otros como el Tinglado de la Maestranza, todos construidos en el siglo XVIII y con similares características.

En el astillero destaca el edificio conocido como “Tinglado de Arboladuras”, que fuera posteriormente dedicado a talleres y finalmente rehabilitado a finales del siglo XX, siendo acondicionado como Sala Técnica dotada con la más moderna tecnología en informática.

 

Fachada principal de la Sala Técnica de Navantia-Ferrol

 

Fachada posterior de la Sala Técnica de Navantia- Ferrol

  

De los baluartes que reforzaban la defensa de la ciudad, se conservan el de San Juan, y el de Canido, en zonas a las que antes llegaba el mar. De los dos, el de San Juan, en la carretera baja del puerto, es el mejor conservado.

 

Aspecto exterior del Baluarte de San Juan

  

En el interior de este baluarte, hay una piedra colocada en un pequeño jardín, como homenaje a los heroicos defensores de la ciudad en Agosto del año 1800.

 

 Parte interior del Baluarte de San Juan

 

El Baluarte de Canido, a pesar de la importancia que en su día tuvo como parte de la defensa de la ciudad, no recibe la atención y cuidados que, como monumento, deberían concedérsele,

 Exterior del Baluarte de Canido

 

 

Interior del Baluarte de Canido

  

En el año 1726, y por orden del Rey Felipe V, Ferrol fue nombrada Capital del Departamento Marítimo del Norte, quedando bajo el mando de un Capitán General, y pasando poco después a depender directamente de la Corona.

Consecuentemente, hubo de habilitarse una residencia para las altas autoridades y los importantes visitantes. Esta residencia, que cuenta con un pequeño parque y jardines, es conocida con el nombre de Capitanía.

 

Edificio de Capitanía

  

Otra de las grandes construcciones militares fue la del Hospital de Marina, situada en el barrio de Esteiro, con una gran extensión amurallada y varias edificaciones interiores para las diferentes especialidades médicas. Actualmente ha sido transformada en Universidad.

 

Puerta principal del antiguo Hospital de Marina, hoy Universidad

  

Como ciudad eminentemente militar, en Ferrol hubo - hay – varios cuarteles, de los que destacan el de “Dolores”, base del Tercio Norte de Infantería de Marina, el de Artillería, Sánchez Aguilera y el del Regimiento de Infantería de Mérida nº  44.

De estos tres, el único que actualmente continúa siendo acuartelamiento militar es el del Tercio Norte, situado en el barrio de Esteiro. Es un edificio muy importante, todo hecho de cantería, con un amplio patio interior porticado.

 

Fachada principal del Cuartel de Dolores

  

El cuartel de Artillería “Sánchez Aguilera”, ya desocupado, fue cedido al Ayuntamiento ferrolano por el Ministerio de Defensa, encontrándose en espera de la nueva distribución y destino de su amplio espacio y dependencias.

 

Fachada principal del Cuartel de Sánchez Aguilera

  

El cuartel de Infantería de Mérida es otra importante construcción, también toda de cantería, actualmente desocupado, excepto algunas dependencias, como la dedicada a Archivo Regional Militar.

 

Fachada principal del Cuartel de Infantería de Mérida

  

En Ferrol se edificaron también varios grupos de viviendas para los militares, tanto para oficiales como para suboficiales, de los ejércitos de tierra o de la marina, y alguna residencia para aquellos mandos de destino temporal en nuestra ciudad.

 

Residencias militares del ejército en la calle “Roi Xordo"

Residencias militares del ejército en la Plaza de España

(Edificio Holiwood)

 

 

 

 

 
 

Copyright © 2007 ferroldondeyonaci. Todos los derechos reservados